Adios mi fiel compañera






«Si alguien me hubiera dicho esta mañana que hoy daría mi última mirada a esta criatura, a buen seguro que no le habría creído» Es fiel como el perro de Lázaro, me sigue donde quiera que voy. Escucha mis desvaríos en silencio sin replicarme cada vez que me equivoco y cada vez me equivoco más a menudo.

Si es cierto que no la volveré a ver, no quiero seguir viviendo a este lado del mundo, no me gusta pasear por la oscuridad infinita donde moran las personas que carecen del privilegio de haber conocido a las hermanas de mi amiga.

Jamás hice nada por ella, ni siquiera la tuve en cuenta en los tristes y nublados días de invierno en los que la perdía de vista. Yo, el ser mas egoísta seguía caminando a mi ritmo sin importarme su suerte y un buen día aparecía. Tampoco le pregunté jamás ¿Dónde había estado?, ¿Qué había hecho? sencillamente la dejaba seguirme como si el tiempo sin ella no hubiera transcurrido.

Los que salen a mi encuentro, dicen que a donde voy no me puede acompañar mi fiel compañera, mi amiga muda y más sincera. Mis deseos se han cumplido, pues acabo de cruzar al otro lado, acabo de entrar al mundo de tinieblas donde mi sombra no me puede acompañar porque aquí todo es oscuridad…

— He cruzado el umbral de la muerte, no me sigas...



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